Sobre la lluvia, gustos y disgustos

Desde hace varios días hasta hoy ha estado lloviendo bastante, y casi todos los días. Principalmente la mañana es la que llega con la lluvia impetuosa y fría, que en estos días no he podido disfrutar como es debido porque he tenido varias cositas que hacer.

Antes nos estabamos sancochando con la intensa oleada de calor. En verdad era terrible, incluso dentro de la casa con el ábanico enfrente no se podía uno refrescar. Yo miraba por la ventana a esas personas caminando bajo ese sol inclemente y pensaba para mí “Dios mío, no es justo”, porque muchas de ellas lo hacían por trabajo, no por gusto.

Todos esos días calurosos fueron los que me hicieron clamar lluvia, a ver si nos refrescabamos algo porque en realidad la temperatura estaba como para matar a cualquiera. La lluvia llegó, algo atrasada pero llegó, y ahora no quiere irse. Es cierto que yo la disfruto porque en realidad me encanta, amo la lluvia, me parece bellísima y misteriosa a la vez, es simplemente refrescante y me gusta mucho, pero como ha sido demasiada, ya no es tan chevere, al menos no para otras personas.

Yo tengo la ventaja de vivir en una parte alta, de  manera que no importa cuanto llueva, nunca pero nunca podría inundarme, pero hay zonas que no aguantan un par de horas de llluvia porque no se salvan de una inundación. Eso es precisamente lo que ha pasado, se han inundado ya varias partes y las personas estan pasando por momentos díficiles.

La semana pasada tuve que salir en la tarde. En la mañana había llovido un poco así que las calles parecían unos riachuelos. Cuando iba a mitad de camino empezó a llover nuevamente y yo tuve que refugiarme en una pequeña tienda del barrio. Si, me gusta la lluvia, pero eso no significa que voy a mojarme toda y llegar así a donde debía estar. No creo que hubiese sido divertido estar con los zapatos totalmente empapados y luego soportar el frío del aire acondicionado. La lluvia es para disfrutarla con menos ropa y sin zapatos, cerca de casa, sin ningún problema.

Definitivamente lo que es bueno para algunos no es bueno para otros. Mientras que yo soy feliz cuando llueve,  hay personas que ésta visita las hace muy infelices. Por eso es que hay que tener cuidado con lo que se desea, sobre todo si es algo tan general y tan grande que no puede ser para una sola persona.

Leave a Reply

Powered by WordPress