La llamada de la ansiedad

Detesto no saber qué hacer para controlar mis ataques de ansiedad. Ayer tuve uno y fue algo horrible. Pensé que iba a salir mal librada pero de alguna manera pude soportarlo y salir victoriosa.

No entiendo que pudo ocasionarlo porque en términos generales me había sentido bien todo el día. Estuve ocupada, la mente ocupada, mis manos ocupadas y una sola cosa en la que enfocarme lo que es maravilloso porque no me da chance de pensar en tonterías. Resulta de verdad extraño y hasta me asusté porque no se parecía en nada al ataque anterior, hace como un mes.

Llegué a casa caminando en la tarde después de haber terminado unas traducciones, pero no tenía ganas de llegar. De hecho, hice una parada en el centro comercial más cercano a hacer nada, porque en realidad no iba a comprar ni a comer nada, y mucho menos vitriniar, eso no es conmigo. Sentía cómo que debía hacer algo pero no sabía que era.

Con toda y esa sensación tan extraña llegué a mi casa pero no me sentia tranquila. Tenía ganas de salir volando de ahí lejos, bien lejos. Hice una pequeña pausa y agarré nuevamente mi bolso porque tenía cierta desesperación por montarme en un bus y parar quien sabe donde. Caminé exactamente el mismo trayecto desde la casa hasta la fundación donde hago las traducciones, lo que significa que llegué a la avenida donde podía coger el bus que me llevará lo más lejos de ahí.

Antes de eso, mientras caminaba hasta ese lugar, mi respiración estaba muy rápida, me frotaba las manos y en mi mente peleaban las ideas; si me iba para otra parte o solo seguía caminando hasta el cansancio. Una parte me decía que no tenía que coger tan lejos para intentar relajarme, pero la otra era más fuerte y me decía que sí.

Era en verdad desesperante. Me quedé un largo rato mirando la carretera tratando de decidirme rápido para ponerle fin a esa horrible sensación. Crucé y me monté en un bus. Sentía que me asfixiaba en el puesto donde me senté. Me recogí el cabello y traté de controlar la respiración. Me cambié al puesto de adelante, justo al lado de la puerta, para sentir un poco de aire en mi rostro. Por un momento pensé que no iba a soportar estar ahí montada, sentía que me ahogaba.

Después de un rato, me puse a mirar por la ventanilla sin tener nada en la mente. Miré a las personas que caminaban, los lugares, todo.  Pasaron algunos minutos para poder calmarme. No sé cómo lo hice pero lo hice. No me bajé donde había pensado hacerlo porque estando en el bus reflexioné y me di cuenta que no era tan necesario. Era muy lejos y en realidad no tenía nada planeado. Estaba sola, totalmente sola, para que gastar el tiempo así, aunque ya antes lo he hecho de esa forma.

Debo encontrar la forma de controlar la ansiedad, ya que me engañó o me engañé a mi misma creyendo que eso ya no era un problema. No es nada agradable tener un episodio de esos.

6 Responses to “La llamada de la ansiedad”

  1. J. R. Nova dice:

    Breathe in, breathe out…slow deep breaths, lol

    I know exactly how you feel. I had an attack a couple of nights ago at 3 in the morning that left me in turmoil until the sun came up. Panic, so much fun 😐

  2. If you have any anxiety about anything then you have to take a walk because when you get exercise then you take your mind of the pressure.

    And you are back from your walk you are then more productive.

    Lawrence Bergfeld

  3. misslego dice:

    J.R Nova, you are so much fun. I still appreciate your comment 🙂

  4. misslego dice:

    Thanks Lawrence, this is realy a good avise for me, I so appreciate that.

  5. Roe dice:

    I have been struggling my with anxiety since I was a child, and at 43 years old, I still don’t have the answers..I guess all we can do is take a few deep breathes and learn how to cope with as best we could.

  6. misslego dice:

    Hi Roe, thanks for visiting and I agree with you,but some people tend to have it often and there is where we have trouble. Anyway, there gotta be a solution for it so we really need to figure that out.

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